Este invento llega desde Japón,

donde un fabricante ha diseñado un servidor de tan sólo 250 gr. y con un consumo de 8 watts de potencia, denominado OpenBlockS 600 (cuyo pequeño tamaño se asemeja al de un disco duro externo).
Incluye un procesador PowerPC de 600Mhz, 1GB de memoria RAM, 3 puertos USB, 2 interfaces de red y un lector de tarjetas CompactFlash interno; lo más interesante es que por defecto viene con un sistema operativo SSD/Linux. SSD/Linux tiene todo lo necesario para conectarlo a la red y usarlo como servidor de impresión, router, firewall, entre otros. A su vez permite correr distribuciones de Linux clásicas como Red Hat, Fedora, Debian y Ubuntu o sistemas Unix como NetBSD.
El propósito de esta tecnología es venderlo como un equipo de monitoreo de redes, gestor de contenido, proxy, firewall de seguridad entre las opciones principales. El precio base de este equipo fructúa desde $600 a más, ya que se puede comprar con más capacidad de almacenamiento y/o características a través de la compañia.